Lo que tienen nuestros sensores en común: ofrecen una función protectora anticolisión o antiaprisionamiento en movimientos con control automático. Para este fin, los sensores funcionan según diversos principios de actuación, aprovechando sus puntos fuertes individuales en función del área de aplicación.
Nuestros productos clásicos, las alfombras de seguridad y bandas de seguridad asà como los parachoques de seguridad se basan en un principio de conmutación táctil. Pues reaccionan a contacto o carga.
Los sensores táctiles según el principio de contacto normalmente abierto se basan en dos capas separadas y conductivas situadas a una distancia definida. En el momento de actuar el sensor, por ejemplo al pasar por una alfombra de seguridad, se cierra el contacto. En el principio de contacto normalmente cerrado, los sensores táctiles disponen de una cadena de contactos de conmutación guiada entre los que fluye una corriente constante. Al actuar fuerza se interrumpe el contacto. En ambos casos, el sistema de control recibe una señal y el mando se traslada de inmediato a un estado seguro o bien se desconecta.
Todos los sensores táctiles de Mayser están monitorizados por funciones según el principio de corriente de reposo. Los sensores táctiles presentan un diseño sencillo y son asà resistentes, fiables y no dependen de los factores ambientales como polvo, luz, temperatura o humedad.